¿Qué fue de mi vida?


[MÓVIL])

Bueno, hasta esta última actualización, han pasado más de cuatro décadas desde que unos reporteros gráficos del diario Expreso me tomaron esta foto en Santa Eulalia (mi hermana Pilar insistió en hacerme la toca, jajaja. ¡Nunca más!). Como alguien comentó una vez: "Parece sacada de la película El Planeta de los Simios, jajaja. De todos modos, de vez en cuando alguien me reconoce y me dice: "¡Zulu! ¿Qué ha sido de tu vida?", y conversamos un rato de lo bueno de los viejos tiempos.

Cuando me animé a hacer este blog, pensé en mi familia, en mis abuelos, tíos, primos y sobrinos, cuñados, padres y hermanos, especialmente en los que no me conocieron (nietos, bisnietos, tataranietos, choznos y bichoznos, etc.).

"Por ejemplo, Paolo, un DJ de Italia, me escribió: "Hace algunos dias viajando pa' Colombia para buscar discos, encontrè un 45 llamado "Sueño de Amor". El musico que interpretaba este tema muy bueno se llamaba Zulu. Yo nunca he oido de ese musico, no obstante me gusta muchisimo alguna musica peruana de los 70. Buscando en internet encontré tu blog y fue una lectura extremamente enteresante. No veo la hora de poner tu disco en mi club en Italia. Estoy seguro que va a ser un exito. Mis cumplimientos para tu talento y gracias para la buenisima musica grabada. Como puedo obtenir la llave para descargar los otros temas? Estoy muy curioso. Respect. Paolo."

"Yo nunca he oido de ese musico", dice Paolo. Y tiene mucha razón. Es difícil encontrar a Zulu. Puedes encontrarlo bajo "Traffic Sound" en la Wikipedia (la enciclopedia abierta). Aunque confieso que cierto día, precisamente porque dicha enciclopedia solo mencionaba mi seudónimo y no decía nada de mi relación con la música de Perú (a pesar de que tenían varias entradas dedicadas al rubro "Zulu"), me sentí movido a escribir una breve entrada biográfica. Lamentablemente, un administrador me choteó bien feo, de modo que desistí. Felizmente, autorizó que pusiera un modesto link redirigiendo al lector a mi canal de YouTube. Tiempo después alguien abrió una entrada y subió una breve reseña. ¡Gracias por darte la molestia! Por eso, si quieres saber quién fue Zulu, este es el point, my friend.

¡Por supuesto que también pensé en los amigos y conocidos con los que pasé millones de momentos inolvidables en mi juventud, y hasta en aquellos malvibrados que dirían que solo lo hice por egoísmo y notoriedad (no creo que algunos de ellos hubieran abierto un blog por otro motivo)!

En realidad, el pasado es una amalgama de sentimientos que no pueden ser olvidados ni tampoco redactados en un libro, porque no cabrían por la cantidad. ¿Por qué no dejar una autobiografía para la posteridad? ¡Creo que todos deberían darse un tiempo y hacerlo!

Sin embargo, tenemos que reconocer que no todo lo pasado fue digno de recordarse, ni que todos ven su pasado con agrado. De hecho, una vez, un amigo me dijo que si algo le inspiraba su pasado era su deseo de quitarse la vida. Sin duda le dolían muchas de las cosas que hizo dejándose llevar por la inexperiencia. Ese día le dije algo así como esto: "Así como cuando contemplamos el horizonte en el atardecer y nos dejamos llevar por la ilusión óptica de que el mundo no tiene fin, el futuro nos ofrece constantemente la esperanza de comprender que podemos sentarnos a escribir en nuestro corazones algo diferente cada día, para que las páginas de nuestra vejez contengan por lo menos un final que nos consuele del dolor, algo nuevo acerca de lo cual enorgullecernos después, cuando el resentimiento y el deseo de vengarnos de nosotros mismos o de otras personas ya no signifique absolutamente nada y nos sintamos libres para sonreír y esperar que lo mejor esté todavía por venir."

Todo radica en las decisiones, muchas de las cuales tomamos sin medir el peligro, las consecuencias ni los desenlaces. Niños y jóvenes como éramos, nuestros padres nos dejaban libres para correr, hacer y deshacer todo lo que queríamos, pero muchas veces sin darnos las herramientas ni los elementos necesarios para medir el peligro. Simplemente íbamos a la deriva, primero por las aguas de lo que parecían ser un arroyo tenue, después los ríos caudalosos, sin oír el rumor cada vez más profundo de las cataratas que se acercaban a tragarse nuestra vida. Aplicado a las drogas, al cigarrillo, al alcohol o a lo que quieras, de una manera u otra, casi todos fuimos víctimas de una escasa, débil, equivocada, experimental y ausente disciplina. Quitarnos la vida hubiera sido otra mala decisión y nada más. Seguir adelante exigiría hidalguía, ¡pero teníamos que poder!

Por eso, una pregunta que suelen hacerme los que dejé de ver todos estos años es: "¿Por qué te retiraste de la música?". Y en parte de eso trata este blog. Poco poco lo irás descubriendo.

A falta de datos, algunos tejieron rumores de que me había metido a una secta evangélica, otros, que me había ido a Estados Unidos, otros, que tal vez estaba tocando con perfil bajo en algún sitio, tal vez en un club nocturno, un crucero o algo así; y otros, que mi cerebro había quedado inutilizado por las drogas. ¡Pero nada de eso fue cierto!

No bromeo. Un día, un compañero del colegio Villa Teresa, Kenny Gautier (QEPD), detuvo intempestivamente su bólido en una avenida cuando me vio pasar. Años que no nos veíamos. Y lo primero que me dijo fue: "¡Pero qué bien te veo, zambo! Me habían dicho que te habías vuelto loco diciendo que se viene el fin del mundo".

En realidad, no solo me retiré de la música, sino realmente me esfumé. No di explicaciones a nadie, salvo a Augusto Sarria padre, gerente general de IEMPSA Porque en 1973 me había extendido un contrato por dos años. El proyecto iba encaminado y no solo merecía una explicación, sino su cumplimiento. Hubiera podido exigírmelo conforme a ley.

Al poco tiempo del lanzamiento del LPZulu fui a su oficina y le solicité amablemente la rescisión del contrato. Lógicamente, se sobresaltó preguntando: "¡Por qué! ¡Qué ha pasado! No puede ser".

Le expliqué mis motivos y, al cabo de un rato, me comprendió, se levantó de su silla, me estrechó fuertemente la mano diciéndome que aunque le parecía increíble, respetaba mis razones. Y me deseó muchos éxitos. Augusto siempre se portó como un caballero, y en esta ocasión realmente hizo gala de un extraordinario carácter.

Fue muy difícil para él porque yo no solo le solicité una rescisión, sino que detuviera toda la producción y promoción del disco, lo cual iba más allá de lo imaginado, puesto que yo no tenía ninguna injerencia sobre lo que la disquera hiciera al respecto. Era su prerrogativa. Una cosa era que yo me retirara, y otra, muy diferente, que detuviera la producción y promoción. Dependía estrictamente de que la compañía me lo concediera como un favor muy especial. Y así lo hizo. Anda al portal de IEMPSA y busca a Zulu entre sus artistas. No lo hallarás.

Comprendo que al leer estas líneas tal vez te preguntes muchas cosas. Si nunca me conociste, probablemente solo conozcas a Zulu de oídas, ya sea porque alguien te habló de mí o porque quizá oíste mi música por casualidad; y si me conociste, pudiera ser que pienses algo parecido a lo que pensó mi amigo Bam Bam, tumbador experimentado, cuando me alzó la voz haciendo aspavientos: "¡Bah! ¡Qué has hecho! Tú sabes cuánto nos esforzamos para que las disqueras y las radios nos den su apoyo... A ti te dieron todo ¿y lo dejas así nomás? Eso no se hace, amigo". Y siguió de largo. No volví a saber de él. ¡Estaba tan disgustado!

Sí. Ahora tenía que enfrentar la incomprensión de mis parientes, amigos y conocidos, algunos de los cuales realmente se indignaron. ¿Socavaría eso mi autoestima? ¿Haría que cambiara de parecer? ¿Saldría perdiendo y me hundiría en medio de la desesperación? ¿Dependía mi autoestima de la aprobación de los demás? La respuesta a todas esas preguntas fue un rotundo no.

Por eso, este blog no habla de la historia de la música en el Perú, sino solo de una pequeña pieza del engranaje. Es tan solo una oportunidad para colgar algunas anécdotas y que conozcan un poco a Zulu quienes alguna vez se preguntaron quién fue, o qué fue de su vida, y sobre todo, para sentirme mejor y recuperarme respecto de los diferentes rumores que se tejieron en torno a mí.

Este blog no es para presumir de nada, como tal vez piensen algunos. En realidad, no tengo nada de qué presumir. No soy nada. Cuando uno se cree algo, tarde o temprano comienza a darse cuenta de que ese no es el camino. El orgullo y eso de andar con el cuello estirado no va conmigo. Tengo amor propio y me gusta andar erguido como cualquier mortal, pero siempre me recuerdo a mí mismo que solo soy un simple granito de arena en el cosmos. (IEMPSA ni siquiera tomó en cuenta el LPZulu en su website cuando publicó su lista de 60 años de lanzamientos, y creo que eso es más que elocuente). Por eso, no juzguéis mal a los pobres piratas, jajajaj. No hay otra forma de oír mi música.


Fue muy grato conocer un día a Carlos Sotomayor y enterarme de que había tenido la idea de reciclar el LPZulu después de tantos años. Me dijo que había conversado con Andrés Tapia, de Repsychled sugiriéndole mi disco para incluirlo en su larga cola de proyectos sobre música de Perú. Andrés, que es un apasionado reciclador musical, y muy minucioso, me explicó que reciclar un disco de antaño no es como reciclar una botella de Coca Cola, jajaja. ¡Es carísimo! Tal vez algún día recicle a Zulu. Como dije, hay una larga cola de proyectos históricos en curso. Uno de ellos fue el de los Mad's, que salió excelente.

En fin, diremos que, simplemente, los viejitos vivimos de la evocación, es decir, de los recuerdos. Son como botellitas que las olas se llevan y traen suavemente con papelitos en su interior, flotando en el mar de la memoria, explicando qué fue de nuestra vida. Es todo.

Internet se convirtió en un medio fantástico de comunicación amigable e informativo, pero puede volverse inestable, desagradable y peligroso dependiendo de dónde uno haga clic. Es cierto que hay mucha gente buena en el mundo... pero también la hay muy mala. Cierto pensador dijo algo como esto una vez por televisión: "Internet es lo más cerca que la humanidad en conjunto ha podido llegar a la anarquía". ¿Exageración? A los más conservadores ya les va pareciendo que no se trata de una exageración. Ahora hasta se puede aprender a fabricar bombas, unirse a grupos terroristas y hasta contratar sicarios y mercenarios. De hecho, ya se habla de la cyberguerra entre potencias mundiales y, según CNN, existe un lado oscuro de Internet', que le pararía los pelos de punta a cualquiera.

Lógicamente, bien utilizado, Internet se ha convertido en una herramienta muy útil en muchos sentidos. Por eso, y para zanjar cualquier duda, con este blog mi idea fue simplemente dejarte algo para leer y escuchar acerca de un patita llamado Zulu, que una vez hizo un poco de música por estos lares. Esta no es una plataforma para vibraciones negativas de clase alguna.

¿Y la música? Si deseas, puedes oírla gratis haciendo clic en cualquier título de la columna lateral, o visitando mi humilde cueva en YouTube o, si prefieres, haciendo un download gratis para conservarla en tu computadora. Tal vez quieras poner Candela en tu fiesta de aniversario, como suelen hacer Jaime y Roxanna Dreyfus.

Por supuesto, en este blog no solo encontrarás música de Zulu, sino también links para ver un sinfín de conciertos en vivo de mis favoritos, incansables, inolvidables y joyas. De seguro, muchos van a gustarte.

Cómo usar este blog

Para más información sobre el uso de este blog o cómo enviarme un comentario, puedes hacer clic arriba, en el link "Journalists", o en la parte inferior de cualquier página, en "Comentarios".

Recibe mi más cordial bienvenida, ¡y gracias por tu visita!
Zulu Makeba

.