"San Isidro de mí"



Boulevard del Parque Roosevelt
"San Isidro de mí" es una canción que me recuerda cosas muy tristes de mi niñez y mi juventud, cosas que les pasaron a mis amigos, que me pasaron a mí, a mi vecindario y a mis hermanos, y sobre todo, el esfuerzo que hicieron mis padres por sacar adelante su matrimonio.

La foto de la portada del LPZulu fue tomada en 1974 en El Boulevard del Parque Roosevelt (ahora "Boulevard Roosevelt"), uno de los bonitos parques que frecuenté a muy temprana edad, en San Isidro, Lima, Perú.

La foto de arriba es una foto más reciente del mismo lugar, tomada en enero de 2009, unos cien metros más cerca del Parque Roosevelt, que está al fondo (clic en la foto para ver en Panoramio.com una perspectiva aérea desde Google Earth). Lamentablemente, en 2009 solo pude hallar un pequeño ángulo sin arbustos. No se ve en la foto (porque está detrás del camarógrafo). En la década del 70 era una zona muy romántica, y aún sigue siéndolo, pero no tanto.

Historia de la canción

Junto con mis hermanos mayores, mis padres se mudaron de Chosica, un cálido y tranquilo balneario del interior de Lima, a San Isidro, un muy agradable distrito de Lima, Perú. Corría 1956 y era un chiquitín de unos 5 años de edad. Pronto entraría a la escuelita Los Capullos, de Miss Kiriki, de la calle Vanderghen, San Isidro (misma promoción que el papá de la campeona de surf Sofía Mulánovich). Catorce años después me mudaría a Miraflores, un distrito contiguo. “San Isidro de mí” habla de la “cuna de mi juventud”.

En San Isidro sucedieron muchas cosas que se convertirían en recuerdos imborrables que me afectarían por el resto de mi vida. A partir de los 4 ó 5 años uno comienza a ser más consciente de las cosas. Por eso la recuerdo en conexión con mi primer colegio, mi primer barrio, mis primeros amigos, mis primeros juegos, mis primeras mascotas, mis primeros castigos, mis primeros éxitos, mis primeros fracasos, mis primeras lecciones, mis primeras fiestas, mis primeros bailes, mi primer amor, mi primer beso, mis primeras ilusiones y mis primeras decepciones. Tenía que componerle una canción y que fuera tan desgarradora y profunda que me hiciera llorar cada vez que la cantara. En San Isidro todo lo gané y todo lo perdí. Sinceramente, me duele recordar.

“A mi memoria traeré su corazón”, es decir, el corazón de San Isidro y el de mi primer amor, Kris. Aunque mudarme a Miraflores no implicaba una gran distancia, el no poder vivir más en San Isidro me pareció como irme a vivir muy lejos.

No le temo a la soledad. Soy una persona que sabe sentirse sola. Mis pensamientos, recuerdos, sueños e ilusiones me acompañan siempre. Es difícil que una persona observadora como yo pueda aburrirse en algún lugar.

Han pasado los años y puedo afirmar con confianza que la neblina de otoño nunca me deprimió, sino todo lo contrario. Aunque la canción se siente triste, en realidad llegué a amar mis recuerdos y aprendí a vivir con ellos.

Cuando grandes nubarrones oscurecen los cielos y la lluvia comienza caer y a regar los jardines, me provoca abrigarme bien y salir a caminar por las callecitas alejadas de las avenidas para refugiarme en las evocaciones más lindas de mi vida. ¿Cómo iba a sentirme solo? Cuando estoy solo me siento más acompañado que nunca.

Es verdad que tengo mis episodios depresivos, como casi todos, no tengo por qué negarlo. El ajetreo y el ruido de las ciudades inducen cada vez más a la depresión. A veces me hundo tan profundo que solo Dios puede conservarme vivo en su bolsa de la vida. En estos tiempos, más bien habría que preguntarse quién no se deprime de vez en cuando. El connotado psiquiatra Mariano Querol dijo una vez: “El Perú es un país que induce a la depresión”. Y es cierto. Desde los tiempos de Atahualpa la autoestima se nos vino abajo. Pero, honradamente, en todas partes se cuecen habas.

Para inspirarme, me llené de melancolía recordando “Bajo el cielo de París”, una canción de Edith Piaf que seguramente mi madre escuchaba mucho cuando regresaba de París, donde me concibió. Estaba pasando por un período terrible de su vida, recuperándose del descalabro que resultó de que mi padre me diera nada menos que cuatro hermanos fuera del matrimonio.

Ella me concibió porque suponía que conmigo en su vientre podría recuperar el amor de mi padre y todo volvería a ser como antes. Y eso no es todo. Después dio a luz a mi hermanita Pilar y a mi hermanito Pedro. Pedro nació cuando ella frisaba nada menos que los 46 años de edad.

Pero su matrimonio nunca volvió a ser como antes. Vivimos juntos como una familia hasta la muerte de mi padre, en 1967, pero mis padres no volvieron a ser felices como pareja. De modo que para mí es muy frustrante recordar que el propósito por el cual vine al mundo no se realizó para mi madre, aunque de hecho ella sí fue muy feliz de haber tenido cada uno de los hijos que tuvo, y supongo que mi padre también, porque nos engreía mucho. San Isidro me recuerda todo eso y más.

El dolor que sentí al componer esta canción, tanto la música como la letra y el arreglo, fue tan grande que a veces no puedo contener las lágrimas. Todos mis recuerdos se me juntan, las cosas buenas que hice, y las cosas malas. Afloran cada uno de los detalles que me marcaron como si fuera con un hierro de marcar.

Por eso, después de la introducción cubro un espacio con el Moog. Porque si algún día daba un concierto, sabía que necesitaría un momento para recuperarme.

Las palabras que van en el intermedio de la canción procuran pintar el cuadro que quedó grabado en mi corazón, y preparan el ambiente para el reclamo desgarrador y el descargo que hago al final, explicando que no me mudé de San Isidro por mi voluntad, sino porque mis circunstancias habían cambiado. En realidad, fui como arrancado de San Isidro.

He jugado con mis autitos en la tierrita del Parque Roosevelt, y también me he trepado a los árboles de todos los parques que hay a la redonda, a lo largo de Víctor Maúrtua. Y he comido los primeros conos de helados que fabricaron los chilenos, primeros dueños del Davory, de Miguel Dasso, y también traté de robarme un chocolate en el Super Market cuando mis amigos me presionaron a hacerlo como acto de hombría. Bueno, el administrador me capturó con mucha delicadeza y llamó a mis padres, ellos me reprendieron y nunca más le robé nada a nadie.

El profundo reclamo del final de la canción va dolorosamente acompañado del sonido de flauta del Moog, el cual elevaría mi dolor a un nivel casi insoportable, porque así era como yo quería sentirme al cantar esta canción. Tenía que llorar, gritar, quejarme, sí, vomitar todo mi sufrimiento por todo lo que me había pasado en esa ciudad, y arrastrar conmigo a mis oyentes, para que supieran que no estaba actuando solo para cautivarlos. Estaba seguro de que ellos también tenían una historia que contar.

“San Isidro de mí” es mi canción favorita del LPZulu porque es simple. Solo fuimos tres músicos en la sala. Y es genuina, hermosa y breve. Es como la piel que el tiempo me desgarra con sus recuerdos, sangrando por todas partes.

Pero no te equivoques. No se la dediqué a San Isidro, sino a mi amada madre, que no solo tuvo el coraje de concebirme cuando ya había pasado los 40, sino que fue más allá y concibió a dos hijos más, como una leona herida que seguía luchando hasta el fin con tal de recuperar el amor de su esposo. Ella amó a mi padre hasta el fin, aunque él no supo apreciarlo como debía. En realidad, ella había perdido el amor de mi padre en San Isidro, y yo quise expresar esa pérdida al final de la canción, como si ella gritara su dolor a través de su hijo.

Por eso, si "San Isidro de mí" te parece una canción tan triste que no se puede escuchar por lo deprimente que suena, perdóname. Solo es un reflejo del abismo que llevo en el alma, un lugar al que solo se puede entrar por el corazón.


Ficha técnica

Año: 1974
Grabación y edición: IEMPSA
Sello: Odeón
Técnico de grabación: Jorge Trujillo
Autor y arreglos: Miguel Ángel Ruiz Orbegoso (Zulu)

Bajo: Ernesto Samamé
Batería: Augusto Castro
Voz, guitarra acústica de 6 cuerdas, Moog: Zulu


Letra de "San Isidro de mí"

Por San Isidro una vuelta paseando daré
Y a mi memoria traeré su corazón

Recuerdo que por las noches gustaba de andar
Bajo la neblina de otoño en mi soledad
También de ti yo recuerdo aquel bello lugar
Que cobijaba los besos de mi primer amor

Tú, San Isidro, fuiste cuna de mi juventud
Hoy que tan lejos me encuentro cuánto me acuerdo de ti

En la primavera San Isidro se cubre de alegría,
Mostrando sus floreadas avenidas y verdes arboledas
Que tanto ambiente le dan
Donde los niños retozan a sus anchas
Creciendo en tierno ambiente

Y en el otoño, que para mí guarda una profunda melancolía
Sus calles son tranquilas
Cual espíritu descansando luego de un acalorado día
Es tan hermosa que mi corazón me manda callar
Para no opacar con simples palabras
La belleza de mi ciudad.

Hey, San Isidro, perdona si no vuelvo ya
Debes tratar de entenderme, será lo mejor
Perdóname, nunca lo hubiera querido así
Pero su amor tu me diste y yo lo perdí en ti

De San Isidro no olvidaré el boulevard
Ni la romántica lluvia del San Isidro de mí.
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AUDIO

8 comentarios:

  1. Ernesto H.11:34

    Hola Zulu,

    Llegué de casualidad a tu blog, buscando info de Traffic Sound, gracias a que un compañero de trabajo me pasó un cd del grupo.

    Hace muchos años, en mi niñez, tal vez a los 8 ó 9 años de edad, escuché "San Isidro de mí". Ahora tengo 37 y volví a escucharla hace unos días por casualidad. Fue tanta la emoción que sentí al reconocer la melodía, la voz, las cuerdas de guitarra... Ha sido una gran suerte retornar imaginariamente a esos lindos días, aunque nostálgicos. ¡Qué hermosa canción! Gracias, Zulu. Tu blog está excelente. Escribes muy bien. Hay muchisima información bien estructurada. ¡Te felicito!

    Pero no sé porque te retiraste. Sé que no son ciertas las voladas de que estabas medio loco o te habías vuelto evangelista, pero ¿cuál es la verdadera historia?

    Gracias. Un abrazo.

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  2. Hola, Ernesto. Gracias por tus palabras. Me alegra saber que te agradó hallar este sitio.

    Respecto a tu pregunta, por aquí hay una entrevista con algo de ese tema. Haz clic arriba, en el link de "Candela", busca allí a Fidel Gutiérrez y dale clic al asterisco.

    Que tengas muchos éxitos.
    Gracias por visitar mi blog.

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  3. elricard208:24

    Zulu

    Esta canción es desgarradora, la escucho una y otra vez y la siento como si fuera mi historia... Gracias, Zulu, mi manera de escuchar tu hermosa música es leyendo cada una de las historias de tu blog con la música de fondo... Gracias por compartir con nosotros tan hermosas canciones...

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  4. Hola, elricard2

    Gracias a ti por compartir tus sentimientos. De eso trata el arte de hacer música, de compartir sentimientos de una manera que no se podrían explicar de otra. Y gracias por tu visita en YouTube.

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  5. Anónimo04:02

    Escuche de ti , cuando era joven, y parabamos con Miguel Angel Angulo , baterista de AMIGOS, y con Simon Ames,bajista de Amigos, y vivo 30 agnos en Los Angeles ca , y e llegado al antiguo barrio de san isidro, y la verdad, ya no es lo mismo, casi todos se fueron...pero los recuerdos prevalecen. lo interesante de todo es que los malos recuerdos tambien prevalecen,pero no los tomemos en cuenta, los buenos nos hacen mas fuertes , de los malos se aprende , a no cometer los mismos errores del pasado , Zulu, adelante y espero escuchar de ti , que regreses de nuevo a una etapa de compositor y a lo tuyo.La musica, soy lo que se conoce en Ingles , como nacido de nuevo Born again christian. so God bless you ...

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  6. Hola

    Correcto. Los errores dan a uno el feedback y así uno puede tomar las decisiones necesarias para no volver a cometerlos. El daño está hecho, es muy cierto, pero hacemos bien al esforzarnos por mejorar en el futuro. Si más personas aprendieran a tiempo de las consecuencias de los errores de otros, se evitarían mucho malestar. Felizmente, el perdón es el consuelo perfecto para todos, tanto si ofendieron como si fueron ofendidos. Gracias por tu visita.

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  7. Peter Elizalde15:54

    Zulu, no hay mas que ver la portada de tu album para que un millon de sentimientos me lleguen a la vez con respecto a San Isidro. Que maravilla de imagen y de musica. Felicitaciones! lograste capturar en unos minutos toda una epoca! Me identifico completamente con cada palabra y descripcion del Otono y sus calles solitarias pero llenas de significado.

    Yo vivia entre los Robles y Nicolas de Rivera. Deje San Isidro en 1977 y vivo en la USA desde entonces. Ya te imaginaras la emocion que senti al encontrar esta cancion que la he buscado por anos. Aparte de la honda nostalgia que siento cuando escucho "San Isidro de Mi" (es un buen lugar donde refugiarse en ciertos momentos), no puedo evitar pensar en el gran despliegue de talento musical que haces, al igual que muchos otros musicos Peruanos (muchos de ellos de la misma area: San Isidro-Miraflores). Ya somos conocidos internacionalmente por la alta calidad (yo tambien soy musico-compositor y estoy en YOUTUBE).

    Pienso que deberias regresar (si es que ya no lo has hecho) o por lo menos "re-issue" el album, para que este accesible al publico que no lo ha olvidado. Buena suerte y un abrazo (lo importante es que todavia estamos vivos y jovenes!)

    Peter Elizalde

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  8. Gracias por tu visita y por tus buenos deseos, Peter. "San Isidro de mí" es una ciudad que trae muchos recuerdos. Siempre la tendrás a tu alcance en este blog, y no solo esta, sino todas las canciones del LPZulu. Te deseo el mayor de los éxitos.

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